Chile: Contundente victoria de Bachelet en las elecciones primarias

Google+ Pinterest LinkedIn Tumblr +

La ex presidenta se convirtió en la candidata del pacto Nueva Mayoría con el 73,11% de los votos.

La socialista se medirá en noviembre con Pablo Longueira, que venció en la derecha

La cifra de votación sobrepasó los pronósticos más optimistas, con el 22% del total del padrón

La exdirectora de ONU Mujeres se medirá en cinco meses con el vencedor de las primarias de la derecha, el ex ministro de Economía Pablo Longueira, de la Unión Demócrata Independiente (UDI), donde se ancla la derecha conservadora. El candidato del partido más grande de Chile se impuso por un estrecho margen al ex titular de Defensa Andrés Allamand, del partido del presidente Sebastián Piñera, Renovación Nacional (RN): 51,34% contra 48,65%, con el 98% de las mesas escrutadas.

Una de las principales incógnitas de estas elecciones era el nivel de participación ciudadana, con un sistema de voto voluntario e inscripción automática que debutó en las municipales de octubre con un 57% de abstención. Los cálculos más optimistas hablaban de que si votaba un 10% del padrón –compuesto por 13,2 millones de chilenos- el proceso iba a ser un éxito. Las cifras, sin embargo, fueron mejores que las proyectadas por los analistas: casi tres millones de ciudadanos concurrieron este domingo 30 de junio a las urnas.

La oposición mostró que es capaz de atraer una mayor cantidad de votantes que la derecha. En la primaria de la Nueva Mayoría participaron casi el triple de personas que en las de la Alianza, lo que para los analistas en una señal de que los partidarios de centroderecha ven pocas posibilidades de que su candidato –independientemente de cuál sea el resultado- gane en las elecciones de noviembre frente a Bachelet.

Bachelet ha demostrado que las encuestas en su caso no fallan y que es un fenómeno político incombustible y de teflón. Pese a que vivió en Nueva York desde septiembre de 2010 hasta marzo pasado, y mantuvo un estricto silencio respecto de la coyuntura local, la ex presidente obtuvo 1,5 millones de votos, lo que supera a la suma de los otros cinco candidatos de la oposición y la derecha.

Una de las grandes sorpresas de la jornada fue la votación que obtuvo el candidato independiente Andrés Velasco (12,96%). El exministro de Hacienda de Bachelet y hombre clave de su Gobierno, sin el apoyo de ningún partido, obtuvo el segundo lugar detrás de su ex jefa, con quien mantiene una relación distante en lo político y lo personal. El profesor de Harvard apuntaba a los votantes del centro político, al igual que el candidato democristiano Claudio Orrego, que quedó en el tercer lugar con un 8,86% de los votos.

El desempeño electoral del exalcalde de Peñalolén deja en una incómoda situación a la Democracia Cristiana, uno de los ejes clave de la coalición que sacó a Augusto Pinochet del poder y gobernó el país desde que finalizó la dictadura en 1990 hasta 2010. El partido alguna vez fue la colectividad más importante de Chile, pero en los últimos años ha ido perdiendo poder e influencia.

La suma de votos de Velasco y Orrego –que apuntan a influir en el programa de Gobierno de Bachelet desde la centroizquierda moderada- es de apenas un 21,82% frente al 73, 11% de la exjefa de Estado. Los dos candidatos, sin embargo, tienen estrategias distintas. El democristiano se ha puesto de inmediato a disposición de Bachelet, mientras que el independiente anunció que iba a trabajar y a votar por la ex presidenta, pero que no llamará a sus votantes a sufragar por ella el 17 de noviembre.

Los dos abanderados se acercaron la noche del domingo hasta el hotel plaza San Francisco de Santiago, donde se instalaron Bachelet y sus partidarios, para saludar a la triunfadora. El cuarto candidato, el presidente del Partido Radical, José Antonio Gómez (5%), fue el primero en llegar y plegarse al equipo de la expresidenta.

Bachelet pretende liderar un nuevo ciclo político y, en sus tres meses de campaña, se ha mostrado decidida a ampliar la coalición de centroizquierda que la llevó al poder en 2006. La candidata habla de una Nueva Mayoría, que por primera vez incluye a los comunistas, y ha propuesto medidas que ni en su Gobierno ni en las anteriores administraciones de centroizquierda se ejecutaron: una reforma tributaria profunda, una nueva Constitución y la educación gratuita universal.

Desde este lunes, la exjefa de Estado deberá enfrentarse a una difícil misión: conjugar en un mismo pacto de Gobierno las diferentes posiciones políticas de la oposición, que abarcan desde la Democracia Cristiana hasta el Partido Comunista. Bachelet deberá cuidarse de no decepcionar a los movimientos sociales –sobre todo al estudiantil- y cerrar los flancos al resto de candidaturas de izquierda que no han participado del proceso de primarias. Pero lo más complejo comenzará en marzo de 2014: gobernar con un pacto que tiene diferencias básicas.

Compartir.
SELECCIONÁ IDIOMA