Dólar a más de 20 pesos: Festeja el poder económico y lo padecen trabajadores y sectores de bajos recursos

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Volvamos a esta palabra que la habíamos dejado de usar: “establishment”. Hemos olvidado este término, pero sería justo retomarlo porque el escenario político y económico argentino hoy está siendo gobernado claramente por el “establishment”.

Preguntaría un niño: ¿Eso es bueno o es malo? La respuesta inexorablemente es ambigua. Es bueno o inocuo si ese grupo de poder gobierna en beneficio de todo y es justo, o sea en términos de dar a cada uno lo suyo. Es malo cuando su balanza se inclina por los de su sector.

En Argentina se está perfilando lo segundo.

Los medios nacionales “influyentes” y atentos a las necesidades del Gobierno Nacional inundaron portales, titulares de TV y tapas de diarios esta mañana con definiciones como estas: “Récord del dólar”; “Exportadores muy conformes con la suba del dólar”; “Empresarios prevén más crecimiento”; “Economistas optimistas con el nuevo precio del dólar”.

Ni una línea se dijo o se dice que el fuerte aumento del dólar estuvo direccionada desde la Casa Rosada y que se trata de una devaluación del peso argentino. Traducido, tiene un fuerte impacto en el poder adquisitivo de los trabajadores y mete por debajo de la línea de pobreza a miles de nuevos ciudadanos.

Esta receta económica ya se probó en Argentina con resultados  dramáticos, incluso para los propios empresarios que a la larga perdieron competitividad en el mercado internacional y como consecuencia sus exportaciones se diluyeron.

Los operadores indicaron que los bancos oficiales salieron ayer a vender divisas para evitar una disparada mayor en el tipo de cambio, lo que finalmente consiguieron.

El dólar sumó este viernes 14 centavos y alcanzó un nuevo precio de 20,35 pesos para la venta, en una jornada en la que llegó a cotizar a 20,50 pesos, pero bancos oficiales salieron a apuntalar la oferta y lograron bajar el precio.

En el arranque de las operaciones y en una jornada condicionada por el paro de los trabajadores bancarios, el billete norteamericano tocó un máximo de 20,50 pesos, para luego empezar a recorrer un camino descendente.

Si bien la suba del billete favorece a sectores exportadores, genera mayor presión sobre los precios y pone en riesgo la idea del gobierno de fijar una pauta salarial del 15%.

Yamila Fernández (Fuente  de datos NA)

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