Francisco en Polonia: “Me gustaría estar cerca de cada niño enfermo”

0

No podía faltar este emotivo gesto de cercanía. Siguiendo la línea de lo que acostumbra a hacer en los viajes pastorales,  el papa Francisco quiso estar cerca de los que sufren. El lugar elegido ha sido esta vez un hospital pediátrico.

Escoltado por un gran convoy policial, su santidad llegó puntual a esta cita de su apretadísima agenda. Fue el momento más esperado por los pequeños y de los cientos de congregados que lo aclamaron a su llegada con gritos de alegría y aplausos.

Su santidad pidió a los cristianos ser «capaces de estar al lado de los enfermos como Jesús, con el silencio, con una caricia, con la oración». Ha vuelto a hacer una llamada de atención para mejorar la sociedad pidiendo desarrollar una «cultura de la acogida» en lugar de la «cultura del descarte». Aplaudió el trabajo de los médicos y del personal sanitario del hospital donde «los más pequeños y necesitados son acogidos y cuidados», agradeciendo ese «signo de amor», el «signo de la verdadera civilización, humana y cristiana: poner en el centro de la atención social y política la personas más desfavorecidas».

Recordó la importancia de «servir con amor y ternura a las personas que necesitan ayuda», lo que hace a todos «crecer en humanidad»; tuvo palabras fuertes sobre quien practica las obras de misericordia, diciendo que «no tiene miedo de la muerte».

Al terminar recordó la invitación evangélica de «visitar a los enfermos», volvió a agradecer el trabajo de médicos, enfermeros y todos los trabajadores de la salud, y pidió para ellos «paz interior y un corazón lleno de ternura».

Al terminar, corrió el velo de una imagen de la Virgen del Perpetuo Socorro y rezó un avemaría con todos los presentes.

Angela Mengis Palleck (http://www.krakow2016.com)

Fotos: Episcopal News

Share.
SELECCIONÁ IDIOMA