Hipertensión: principal factor de enfermedad y muerte en el mundo

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La hipertensión arterial (HTA) es considerada el principal factor de enfermedad y muerte en el mundo, según lo advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS) al conmemorarse este domingo el Día Mundial de la Salud.

Esta patología afecta a más de la mitad de la población mayor de 50 años y provoca graves consecuencias como enfermedades cardíacas, ACV, discapacidades motrices y cognitivas, demencias, insuficiencia renal y otras.

Por tal motivo, bajo el lema «conocé tus números, medí tu presión arterial y cuidá tu corazón» la OMS hace foco este año en la hipertensión arterial para conmemorar el Día Mundial de la Salud.

Además, especialistas de todo el mundo abordarán en profundidad estos temas en el 20° Congreso Argentino de Hipertensión Arterial, entre el 18 y el 20 de abril en Rosario.

Se estima que la HTA la padece una de cada tres personas adultas en el mundo y su prevalencia aumenta con la edad, ya que afecta a un 10% de los jóvenes entre 20 y 30 años, pero pasados los 50 afecta a más de la mitad de la población.

«La hipertensión (presión arterial alta) es el principal factor de riesgo de muerte y enfermedad en todo el mundo», alertó el comunicado de la Organización Panamericana de la Salud, la entidad que representa a nivel regional a la OMS.

Se habla de hipertensión arterial (HTA) cuando la persona no puede mantener su presión arterial por debajo de 140 y 90 milímetros de mercurio (mmHg), en sus niveles sistólico y diastólico.

Se la considera una enfermedad crónica y controlable –en rigor, no es «curable» de una vez y para siempre –, ya que existen medidas higiénicas y tratamientos médicos eficaces y de bajo costo; sin embargo, son relativamente pocos los que están al tanto de sus riesgos y de los beneficios de controlar la presión, e incluso, gran parte de las personas hipertensas desconocen sus condición de tales.

«Hoy, entre el 50 y el 60 por ciento de las muertes se da por enfermedades ligadas al aparato cardiovascular, y en el 90 por ciento de esos casos la hipertensión arterial está presente, ya sea en forma directa o indirecta», afirmó el presidente de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA), Daniel Piskorz.

Además de tratable, la HTA es prevenible, y por lo tanto también lo son sus consecuencias: reducir el consumo de sal, tener una dieta balanceada y sin exceso de grasas, evitar el consumo excesivo de alcohol, mantener un peso corporal saludable y realizar actividad física son medidas de eficacia comprobada, cuya promoción es fundamental para contener el crecimiento de esta epidemia global.

Las tasas de crecimiento de la HTA y las enfermedades asociadas a ella, según aseguran en la OPS, «han llevado a un aumento de los gastos sanitarios nacionales, en tanto que el número de muertes prematuras ha causado grandes pérdidas en la fuerza laboral y serias perturbaciones familiares».

Después del inmenso desastre que significó la Segunda Guerra Mundial, el mundo pareció tomar conciencia de la necesidad de generar iniciativas comunes para mejorar la calidad de vida de la Humanidad, independientemente de toda diferencia de nacionalidad, de clase, de religión, de género, de etnia o de ideologías.

La fundación de la OMS, el 7 de abril de 1948, fue justamente una de las iniciativas más importantes que se dieron como resultado de esa toma de conciencia, y en conmemoración de ella se celebra cada año el Día Mundial de la Salud.

Esta fecha es aprovechada para tratar públicamente los grandes problemas de salud que afectan al mundo, el elegido para 2013 es la hipertensión arterial, lo cual, señaló Piskorz, «pone de alguna manera en evidencia la relevancia epidemiológica de esta afección y el impacto que ejerce sobre la salud pública».

Actualmente hay dos estrategias fundamentales en las que se centra la acción de la comunidad médica para prevenir y controlar la HTA a nivel de la sociedad: «La primera es lograr que la gente concurra por lo menos una vez al año al médico, ya sea al cardiólogo, al médico de cabecera, de atención primaria o al médico de familia, para consultar por su presión arterial, y que se le tome correctamente la presión».

Todas las personas deberían conocer sus valores de presión arterial, ya que muchas de las personas hipertensas no saben que lo son.

La otra medida, indica Piskorz, es reducir el consumo de sal: «No hablamos de suprimir el consumo, sino de reducirlo al mínimo razonable –clara–. Lo aconsejable es consumir menos de 5,8 gramos de sal por día, lo que equivale a una cucharadita de té al ras, para todas las comidas en total. La gran dificultad es que la mayoría de la gente consume sal sin saberlo, porque no sólo se la agrega a las comidas, sino que además casi todos los productos preelaborados, especialmente el pan, y los envasados, contienen mucha sal».

La Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial realiza diversas acciones en consonancia con la campaña internacional. Y además, realizará este año el 20° Congreso Argentino de Hipertensión Arterial, que tendrá lugar entre el 18 y el 20 de abril en el Centro de Convenciones Metropolitano de la ciudad de Rosario (Santa Fe).

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