Levantar la voz: Profesionales de la UNSL trabajan para desarmar el binarismo en los sonidos de las voces

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Un equipo interdisciplinario de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) trabaja con la voz de las personas trans para desarmar el binarismo y asumir que «no hay nada que normalizar o corregir», en un proyecto denominado «Más y Más voces Trans».

La voz, como atributo anatómico universal, como naturalidad fisiológica que no distingue identidades sexuales, que es «aire que recorre las cuerdas vocales y produce sonidos», ese es el objeto de estudio del equipo de la UNSL, que se propone como «un lugar de encuentro», donde la escucha acompaña espacios de visibilización, porque la norma patriarcal «naturaliza la idea» de que las voces trans son «algo que hay que normalizar o corregir», explicó a Télam, el director del proyecto de extensión Institucional de Interés Social (PEIS), Simón Abrahan.

La propuesta reúne a especialistas de la fonoaudiología y foniatría, psicología, comunicación social y producción de radio y TV de la UNSL y «busca abrir un espacio de trabajo conjunto con la comunidad trans para trabajar la voz desde un enfoque de género», explicó y resaltó que «emerge desde ese colectivo de identidades, porque lo propone una alumna de la UNSL de la carrera de producción de Radio y TV, como una forma de recuperación de «voces sanas, más amplias y más cómodas».

Abrahan es licenciado en Fonoaudiología y aseguró que «los sonidos se han ido cargando de cultura» y en esa carga las personas trans, han sido «asesinadas y llevadas presas por no cumplir con la norma».

Por ello, el equipo propone «aprender, escuchar y construir» de la mano de la Ley de Identidad de Género argentina, un lugar superador,»común y no patológico que respete la identidad fuera de la heteronorma».

«Nuestro propósito no es imponer tratamientos ni modelos de voces, sino escuchar las demandas y las voces y de acuerdo a las necesidades del grupo, trabajar en base a eso», explicó.

El especialista destacó que el grupo reunido en torno a la propuesta, está compuesto por activistas en derecho de género y esta particularidad los enfrentó con un «camino allanado en la búsqueda de más voces», porque las mujeres y hombres del colectivo «manifestaron claramente la necesidad de trabajar sobre las voces sin atarlas a la heteronorma».

«Se trata de personas muy fuertes, que se han construido en la militancia, con el objetivo de visibilizarse y defender sus derechos de identidad» y esto, es un paso adelante «enorme para nuestra búsqueda de más voces», aclaró.

En ese sentido una de las participantes del espació afirmó: «Es mi voz, es parte de mi personalidad, porque la identidad ya la tengo, no me pidas agudos, ni que me esfuerce por sacarla de otra manera, esta es mi voz».

Zayra Alexia Guzmán es una mujer trans, que rompió con el mandato social en su niñez, acompañada de su madre, logró construir una mujer que lucha y milita derechos, en la Corriente Nacional Lohana Berkins de San Luis y desde allí con su decir, desafía los postulados binarios del patriarcado y resalta: «Ni femenino, ni masculino, ¡voz trans!».

Como resultado de los primeros encuentros, Abrahan aclaró que la dinámica del grupo y su propia demanda que apunta a «buscar libertades en la identidad» y romper con las «viejas normas», dejó atrás las discusiones sobre la «femenización o masculinización de la voz» que durante tanto tiempo se impuso en esos colectivos como una manera de ajustar la identidad a los moldes construidos.

Estos procesos, explicó, «son invasivos, ya se trate de cirugías en el caso de las mujeres trans o tratamientos hormonales en el caso de los hombres trans» y la búsqueda de una voz trans, de acuerdo a las necesidades de cada persona, «nos acerca a la naturalidad y a la salud vocal».

Para la licenciada en Comunicación Social Leticia Forgia, la experiencia es «muy gratificante», porque se trata de «un intercambio dinámico y propositivo con todo el equipo, con «ideas nuevas y de aprendizaje constante», como «profesional, mujer y feminista», dijo a este medio.

Destacó que se trata del «primer proyecto que trabaja con la comunidad trans y la salud vocal en el marco de una universidad pública», y que abrió un espacio «concreto donde integrar la comunicación social con un enfoque de género y diversidad».

«Cada persona tiene derecho a que se respete su identidad autopercibida, a trabajar con su voz de modo que se sienta cómoda y plena, y en este sentido es que trabajamos con los deseos y necesidades de cada una de las personas que participan de los encuentros de «Más y Más Voces Trans», explicó.

«La voz tiene características físicas, anatómicas, fisiológicas, pero a su vez tiene sentidos sociales que se construyen en la cotidianeidad del contacto con lxs otrxs, influye en cómo nos sentimos cuando hablamos y en cómo nos perciben cuando lo hacemos», agregó.

Conforman el equipo académico, Sonia Mazzarino, Claudia Zampa, Leticia Forgia y Yael Guadalupe Calvo como asesoras y la estudiante Emma Spinelli. (Télam)

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