Nada Secreto, el programa –escuela de periodismo- que conduce Mario Otero cumplió 5 mil emisiones

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Mario Otero es sinónimo de periodismo en San Luis. No sólo porque acumuló  más de medio siglo ejerciendo la profesión, sino que es en esencia, por naturaleza, periodista y creíble. Esta última condición sólo se logra cuando se dice la verdad, siempre.

Se puede estar o no de acuerdo con Otero respecto a sus opiniones, especialmente políticas, o pensamientos. Pero difícilmente haya un contrapunto en la información que transmite porque es rigurosamente veraz.

Raúl Alfonsín reflexionó una vez: “Los políticos pasan o fracasan…”.  A los periodistas les ocurre al revés, porque no pasan, se quedan. Pasan los gobiernos, pasan dirigentes, pasa la historia, y el periodista está ahí contándola. Pero sí pueden fracasar y ahí sí pasan.

Mario Otero es de los que no pasaron y de hecho hoy condujo la emisión número cinco mil de su programa “Nada Secreto” en Radio Universidad de San Luis.

Cinco mil programas equivalen a algo así como unas 11.500 horas al aire y en ese espacio de tiempo se habrán realizado unas 34.500 entrevistas si se toma como promedio unas tres notas en vivo por programa. Son números para la estadística, pero que demuestran una construcción que bien puede ser usada como espejo para la sangre nueva en el periodismo.

Y para esa camada que empieza a hacer sus primeras armas les envía con consejo: “el periodismo es pasión y razón y admite el compromiso sólo con el público, al que hay que servir: con la vocación de contribuir al mejoramiento integral de la sociedad. Para eso hay que dar información y la información debe ser veraz”.

Otero es crítico de cómo se ejerce la profesión en San Luis. “Hay muchas prácticas de mis colegas que no comparto, pero también muchas de sus prácticas que me alientan y esperanzan. Creo que hay numerosas carencias profesionales, pero lo que nos llega de los grandes medios suele ser también mediocre. En San Luis carecemos de empresarios periodísticos y esta es la principal razón de las falencias. Los periodistas no nos unimos en San Luis para crecer profesionalmente. Por lo demás somos producto de esta sociedad puntana, y argentina, que por más que se autoprecie, está llena de falencias y miserias; ¿por qué los periodistas tendríamos que ser distintos?”

Sobre la libertad para ejercer el periodismo aseguró que “siempre hice uso de la libertad y no he tenido conflicto con los dueños de los medios por ese hecho. Cuando por algún reclamo o presión, los dueños o responsables de los medios me lo pidieron, mostré que me había basado en la existencia de hechos para informar. Radio Universidad, donde he desarrollado la mayor cantidad de años de mi profesión, debe ser reconocida como un ámbito de libertad donde sólo te exigen seriedad en la información, la práctica del chequeo de fuentes y el respeto a las personas”.

 

Los orígenes

Mario explica que “Nada Secreto tuvo tres etapas. La inicial en Radio Nacional, donde en un comienzo no tuve colaboradores. Después tuve una incursión breve por Digital, que nos incumplió, pero me dejó el recuerdo gratificante de mi primer equipo de productores: Adolfo Gil y Jorge Rosales. En Universidad, el equipo inicial fue integrado por Adolfo Gil y Javier Bautista; después vino Verónica Miranda y más tarde Juliana María Otero. En la locución la precedieron a Maida Engel, Jorge Verón y Patricia Rato y mayormente han sido los operadores, el actual José María Benitez, y Renato Mazzucco, pero todos los miembros del equipo de Radio Universidad en algún momento colaboraron con mi programa. Yo tengo escrito que todos los días tendría que decirles a quienes trabajan en Radio Universidad, lo que significan para mí, porque siempre tengo razones para agradecerles y reconocerles lo que recibo de ellos”.

Mi respeto y sincera felicitación

Aclaro soy hipercrítica de Mario Otero, porque pienso diferente en muchos temas, opino distinto. Pero lo estimo en lo personal y valoro enormemente en lo profesional.

Escuché decir ayer que Nada Secreto es como un “programa escuela” de periodismo.  Y coincido con esa calificación, sin exagerar. Mario logró construir buenos y perdurables ejemplos y buenas prácticas, que debemos imitar.

Yamila  Fernández

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