Ola polar: A cuidarse del frío porque trae muchas enfermedades

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Todos los profesionales médicos coinciden en afirmar que en esta época del año es importante cuidarse de los efectos negativos que produce en el cuerpo el frío. “Abrigarse y mantenerse adentro” es el consejo que más recomiendan los facultativos.

Desde este miércoles y para los próximos días se pronostica en San Luis temperaturas bajas, incluso varias jornadas con heladas y mínimas por debajo de los cero grados.

Por eso es importante prestar atención a todas las explicaciones y sugerencias que dan desde organismos sanitarios y los profesionales.

El frío es un importante problema de salud, capaz no tan visible, posiblemente porque sus efectos indeseables no son tan llamativos como los producidos por el calor.

Los problemas derivados del frío no tienen un efecto inmediato sobre las personas y en muchas ocasiones, sus primeros síntomas aparecen a los pocos días de haberse expuesto a bajas temperaturas.

“La temperatura ambiente influye en el estado de salud de las personas de una forma significativa. Durante el invierno la temperatura ambiente tiene grandes oscilaciones durante la noche puede llegar a bajo cero y durante el día oscilar entre los 14 y los 20 grados, mientras que nuestro organismo requiere mantener una temperatura constante”, advierten.

En este sentido, desde el Ministerio de Salud de la Nación señalan que para prevenir enfermedades respiratorias tales como la gripe, la bronquiolitis, la bronquitis y la neumonía, entre otras es importante que “vos y los miembros de tu familia tengan las vacunas incluidas en el Calendario Nacional de Vacunación al día:

Gripe: dosis anual para el personal de salud, adultos mayores de 65 años, mujeres embarazadas, puérperas hasta 10 días posteriores del egreso de la maternidad (si no se vacunaron durante el embarazo) y personas con factores de riesgo.

Dos dosis para todos los niños y niñas entre 6 y 24 meses si es la primera vez que se vacunan separadas de 4 semanas.

Neumococo:

Bebés a los 2, 4 y 12 meses de vida.

Adultos mayores de 65 años (esquema secuencial de dos vacunas).

Niños y adultos de 5 a 64 años con problemas en su sistema inmunológico o con enfermedades crónicas (respiratorias, cardíacas, hepáticas, diabetes, entre otras). En el caso de las personas con factores de riesgo, es necesario presentar orden médica.

Tos convulsa: se previene esta enfermedad aplicando el esquema adecuado en cada etapa de la vida. Las vacunas que protegen contra la tos convulsa o coqueluche, en cada etapa de la vida son:

Quíntuple:

Bebés a los 2, 4 y 6 meses de vida.

Refuerzo: entre los 15 a 18 meses.

Triple bacteriana celular:

Una dosis: entre los 5 y 6 años (edad de ingreso a la escuela primaria

Triple bacteriana acelular:

Una dosis: 11 años.

Una dosis: en cada embarazo, después de la semana 20 de gestación.

Además de las vacunas, para cuidar tu salud durante el invierno son muy importantes las siguientes medidas:

  • Te laves las manos con agua y jabón después de volver de la calle, antes de cocinar o comer y después de ir al baño o cambiar pañales.
  • Utilices un barbijo o cubreboca para atender a los bebés (cambiarlos, preparar o darles la comida, bañarlos tenerlos en brazos, jugar con ellos).
  • Ventiles todos los ambientes a diario aunque haga frío.
  • Los braseros y estufas a leña deben ser encendidos y apagados fuera de la casa.
  • No uses el horno o las hornallas de la cocina para calefaccionar el ambiente (porque consume el oxígeno, es ineficiente y es caro).
  • No pongas recipientes con agua sobre la estufa, cocina u otra fuente de calor (porque la humedad favorece el desarrollo de hongos).
  • No arrojes al fuego plásticos, goma o metales (porque desprenden gases y vapores tóxicos).
  • No fumes y mantengas los ambientes libres de humo.
  • No te automediques ni uses remedios caseros en vos, los bebés ni los niños/as. Hacerlo podría dificultar un diagnóstico correcto, empeorar el cuadro o producir una intoxicación grave.
  • Mantengas reposo en la casa mientras continúen los síntomas.
  • Te cubras la boca al toser o estornudar con un pañuelo descartable o con el pliegue del codo para evitar contagiar a otros.

Hipotermia

Desde el punto de vista médico, la disminución de la temperatura corporal se conoce con el término de “hipotermia”. Entendiendo como temperatura corporal normal del cuerpo humano 37ºC, toda medida menor de 35ºC tomada en el recto, se denomina hiportemia. La hipotermia se produce cuando el cuerpo pierde más calor del que puede generar y habitualmente es causada por una larga exposición al frío.

Las respuestas del organismo al frio

• Vasoconstricción cutánea (disminución del aporte de sangre a la piel) para reducir la pérdida de calor por la piel.

• Incremento de la actividad cardiovascular (elevación de la presión, ritmo cardiaco).

• Incremento de la capa de aislamiento (erección de los vellos).

• Incremento de la producción de calor metabólico (temblar, tiritar).

El frío inhibe las respuestas inmunitarias. Este fenómeno es en parte el causante del mayor número de infecciones que ocurren durante los meses invernales. De hecho la fiebre (elevación de 1 ó 2º) de la temperatura mejora la respuesta inmunitaria y dificulta la multiplicación de algunos gérmenes.

El efecto del frío sobre la aparición de enfermedades es indirecta, la temperatura fría genera cambios en el organismo que en la práctica ocasionan su asociación con el riesgo de enfermar o morir, habiéndose descrito relación entre la caída de la temperatura ambiental y el aumento en las admisiones por urgencia y atención ambulatoria, debidas a enfermedades respiratorias y cardiovasculares, además de una mayor mortalidad asociada con estos cambios de temperatura.

En este mismo sentido los ingresos por urgencias médicas de causa respiratoria, sufren un aumento significativo entre 11 y 14 días después del descenso de la temperatura, fundamentalmente en invierno. Por otro lado, en condiciones ambientales extremadamente frías la generación de calor interno (metabólico) no logra compensar la pérdida de calor hacia el medioambiente, llegándose incluso a la hipotermia interna.

La permanencia de estas condiciones por un tiempo prolongado llevará a un deterioro generalizado de los procesos fisiológicos y a la muerte, en condiciones menos severas, pero que requieren de procesos termorregulatorios. El sistema cardiovascular es quien soporta las mayores exigencias, siendo en todas estas condiciones los más afectados las personas en edades extremas (menores de 5 años y mayores de 60 años).

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