Quinta víctima fatal por la bacteria Streptococcus pyogenes, esta vez un hombre de 40 años de Pergamino

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Un adulto de 40 años murió como consecuencia de los efectos del estreptococo, una bacteria vinculada a la faringitis cuya presencia es muy común durante el invierno pero que este año adquirió una virulencia que sorprendió a la comunidad científica.

El paciente fue identificado como Nicolás Dominé, de 40 años. Vivía en Pergamino y fue hospitalizado el domingo en un sanatorio privado por una insuficiencia respiratoria grave. Murió el lunes, confirmó la secretaria de Salud, María Marta Perreta y ahora corroboran que fue por esa bacteria.

Dominé se convirtió en la quinta víctima del estreptococo, el primero mayor de edad. Los otros casos fueron niños de Posadas, Rosario, Avellaneda -en provincia de Buenos Aires- y Ciudad de Buenos Aires.

El Ministerio de Salud bonaerense informó que hay otros dos niños internados con el mismo cuadro que evolucionan favorablemente: un niño de Bernal de 4 años que presentó neumonía con derrame pleural y un niño de 5 años de Florencio Varela con antecedentes de faringoamigdalitis.

Los médicos recomendaron que las personas que presenten un cuadro con características similares a la angina o a la faringitis, temperatura elevada, dolor de garganta, ganglios inflamados o infecciones en la piel deben consultar inmediatamente en la guardia de un hospital o clínica.

Detectada a tiempo, la bacteria se combate con tratamiento de penicilina –siempre indicado por un médico–. Y para evitar el contagio, las prevenciones son las que se indican para las infecciones respiratorias como el lavado de manos, evitar el hacinamiento y ventilar ambientes.

Los cinco casos fatales generaron una alerta sanitaria. No se trata de una epidemia, pero preocupa que la bacteria se haya desarrollado con un perfil tan virulento en pacientes de distintas zonas que no tuvieron contacto entre sí.

Ante la difusión de los casos, las guardias de los hospitales colapsaron. En el caso de las consultas pediátricas, hay hasta seis horas de demora. En estos casos hay que armarse de paciencia y esperar el diagnóstico médico para tratar la enfermedad a tiempo y evitar un desenlace más complejo.

Fuente Infobae

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