Turismo: De cada $ 100 que se gasta en hotel y comida, 40 son de impuestos

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Las cargas impositivas en hotelería y gastronomía se duplicaron en los últimos trece años en el país y constituyen un 40% de la tarifa, lo cual afecta seriamente a estos sectores del turismo, en especial cuando se trata de competir con destinos del exterior, según un estudio


 

Las cargas impositivas en hotelería y gastronomía se duplicaron en los últimos trece años en el país y constituyen un 40% de la tarifa, lo cual afecta seriamente a estos sectores del turismo, en especial cuando se trata de competir con destinos del exterior, segùn un estudio conocido este martes.

El estudio fue difundido por la Federación de Empresarios Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (FEHGRA), que atribuye a la creación de nuevos impuestos, subas de alícuotas y falta de adecuación de parámetros de cálculo de ciertos impuestos al contexto inflacionario, que la presión tributaria se encuentre en niveles máximos históricos.

Para esa entidad los tres estratos de gobierno -Nación, Provincias y Municipios- «han aumentado la carga que ejercen los tributos sobre personas físicas y empresas, tanto debido a cambios en los tributos como a subas indirectas, derivadas de la no actualización de los parámetros de cálculo de ciertos impuestos».

Según el «Estudio Integral de la Carga Tributaria Argentina sobre el Sector de Restaurantes y Hoteles», elaborado a pedido de FEHGRA por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), la recaudación tributaria consolidada representó en 2015 prácticamente un 37% del PBI, mientras que en 2002 apenas superaba el 18%.

Consultado por Télam, Rafael Miranda, miembro del Comité Ejecutivo de FHEGRA y responsable de su Departamento Tributario, aclaró que «el estudio del IARAF abarca a 100 municipios del país y contempla los tributos nacionales, provinciales y municipales».

«La pérdida de rentabilidad en el sector hotelero y gastronómico en los últimos 13 años ha sido importantísima: en 2002 era del 22% y ahora es del 40%. Del 60% restante, hay que deducir el costo de la mercadería, los sueldos y los servicios de luz, gas, agua, etcétera.», explicó.

El estudio tiene la finalidad de evaluar en profundidad la carga tributaria global argentina que recae sobre la actividad de restaurantes y hoteles, a partir de un análisis de la legislación vigente.

Excluyendo los recursos de la Seguridad Social, los tres impuestos que explican la mayor parte de esta suba en la presión tributaria son el Impuesto a las Ganancias, el IVA y el Impuesto a los Ingresos Brutos.

De acuerdo al estudio, a nivel consolidado, la carga tributaria argentina termina representando cerca del 40% del precio al consumidor de los servicios de restaurantes y hotelería.

Para Miranda «el problema comenzó en la era K. Hacia el 2002 la presión impositiva era del 22% y ahora es del 40%, pero si uno se fija bien, salvo en Ingreso Brutos, no hubo cambios sustanciales en las alícuotas. Lo que se va viendo desde el gobierno kirchnerista hasta acá es que la falta de envío de la coparticipación debida a provincias y municipios hizo que cada uno fuera inventando un impuesto más para salvarse».

«Donde sí hubo mucho aumento fue en las alícuotas de Impuestos Brutos, especialmente en Córdoba y provincia de Buenos Aires, con una trampa parecida a la que hay en Ganancias, es decir, no sólo cada vez hay más contribuyentes, sino que deben pagar más», aclaró el entrevistado.

Miranda consideró que en la Argentina podría imitarse lo que Uruguay hizo en 2009 cuando la epidemia de gripe amenazó con dejar sus hoteles vacíos de turistas: «Uruguay no demoró ni tres minutos en tomar todas las medidas debidas para solucionar ese trance y las mantiene hasta hoy. Decidieron devolver el IVA del 22% a todos los turistas extranjeros, en forma automática, con el simple pago con tarjeta. Esa medida la renovaron todos los años y se mantiene.

En los hoteles uruguayos no hay IVA para los turistas. En cuanto a los locales, durante la temporada baja el uruguayo está exento de IVA y en la alta le devuelven el 9%.¿Cuál es el beneficio para un empresario uruguayo? Es que sus hoteles y restaurantes se han llenado de visitantes y comensales.

Consultado respecto a lo que ocurre en Europa, Miranda explicó a Télam que allá «no hay Ingresos Brutos y el IVA tiene tres niveles de alicuota: la general, del 21%; la reducida, del 10%, para hoteles y restaurantes; y la súper reducida del 4,5% para productos de la canasta bàsica. Acá el problema no sólo es que no hay un IVA diferenciado, sino que además estamos llenos de otros impuestos».

«Si se estableciera algo similar a Uruguay y hubiera descuentos del IVA con tarjeta, nuestros hoteles y restaurantes estarían llenos de gente y los gastos estarían totalmente blanqueados», concluyó.

Según el estudio del IARAF, el principal componente del costo impositivo (antes del IVA) lo constituyen los aportes y contribuciones al régimen de seguridad social, con un porcentaje que se ubica aproximadamente en el 47% del total, seguido por el impuesto a los Ingresos Brutos, que con una participación del 17,5% subió al segundo lugar, como consecuencia del efecto que la reducción de rentabilidad del sector ha producido sobre el Impuesto a las Ganancias, que retrotrajo al 14,2% su importancia relativa dentro del costo impositivo del sector.

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