Una expedición rusa buscará la cumbre del K2, la montaña más peligrosa del mund

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Los porteadores pakistaníes han completado el traslado del material con el que se montará el campo base ruso para la expedición que intentará la primera invernal al K2. Artem Braun sale al paso de las dudas por cuestiones de patrocinios.

El K2, también conocido como Qogir y Kechu, es una montaña que se localiza en Pakistán en los Himalayas. Tiene una altitud de 8611 metros, lo que la convierte en la segunda montaña más alta del mundo, sólo por detrás del Everest. Sin embargo, por sus pendientes y forma de pirámide es considerada la montaña más peligrosa para escalar del mundo junto con Annapurna y Nanga Parabat.

Llegar a la cima del K2 es una tarea arriesgada en la que las probabilidades de morir incrementan con cada paso. En promedio, una de cada cuatro personas que se atreven a desafiar esta montaña mueren en el camino. Por su peligrosidad se le conoce como la montaña salvaje.

Desde el registro del K2 en 1856 varias expediciones intentaron conquistar la cima. Hasta el 31 de julio de 1954 Lino Lacedelli y Achille Compagnoni, de la expedición italiana liderada por Ardito Desio, alcanzaron la cima.

La expedición rusa

Todavía queda más de un mes para la llegada oficial del invierno. Un mes durante el cual las temperaturas decaerán progresivamente y los días se acortarán sensiblemente. Un mes durante el cual las expediciones invernales a las grandes montañas terminarán de concretarse para iniciar su actividad cuando el calendario dé el pistoletazo de salida.

De momento, la expedición ruso-kazajo-kirguís que pretende intentar la primera invernal al K2 es la que lo lleva todo más adelantado. Esta misma semana han publicado una fotografía de su material del campo base, que los porteadores pakistaníes contratados por su agencia ya han transportado hasta los pies de la montaña.

Contra las dudas

Durante las últimas semanas, el principal impulsor del proyecto, el ruso Artem Braun, se ha dejado escuchar continuamente con mensajes confirmando que la expedición tendrá efectivamente lugar. Lo hace para salir al paso de las dudas surgidas a raíz de los rumores que apuntarían a que no tienen suficientes apoyos de los patrocinadores para llevarla a cabo.

En este sentido, Artem Braun ha asegurado que la actividad alpinística comenzará puntualmente en el mes de enero y que sus hombres están apurando su preparación para llegar en el mejor estado de forma posible. Valga la pena reseñar que desde la comunicación de presentación de la expedición ha habido una nueva incorporación al equipo, la del ruso Pavel Borobjov. Así pues son ya 11 los integrantes anunciados hasta ahora.

Hace unos días, Artem Braun ofrecía algunos datos más, en una entrevista publicada por ExplorersWeb. En ella, volvía a confirmar que la expedición no prevé la utilización de oxígeno más que para situaciones de emergencia médica y que seguirán la ruta normal por el espolón de los Abruzzos.

Lo que sí sorprende es que valora las probabilidades de éxito de la empresa en función de dos variables poco controlables: “meteorología y suerte”. Eso sí, preguntado sobre las diferencias respecto al equipo polaco, además del cambio de ruta, Artem Braun apunta que el suyo es “un equipo de luchadores”, que es “lo que se requiere para afrontar un desafío de estas características”.

Finalmente, respecto a las dificultades en la convivencia de un equipo tan grande en una expedición invernal, Artem Braun asegura que no tiene ningún temor al respecto, pues “para empezar, todos somos amigos y hemos escalado mucho juntos”. Además, señala que “originariamente, todos venimos del mismo país, donde la nacionalidad no juega ningún papel; podrías decir que todos compartimos la misma nacionalidad alpinística”.

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