Domingo de Ramos: el Obispo de San Luis pidió ceer y mirar para adelante

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Las celebraciones de Domingo de Ramos fueron presididas hoy por el Obispo de San Luis Monseñor Pedro Daniel Martínez Perea en la Iglesia Catedral, quien llamó a descubrir el amor redentor de Dios por los hombres, a vivir una verdadera conversión fundada en ese amor, y a imitar a la Virgen que acompañó a Jesús hasta el final y no lo abandonó.

Tras la bendición de Ramos en el Correo Central, tuvo lugar la procesión hasta la Iglesia Catedral donde se ofició la Santa Misa.

En su homilía Monseñor Martínez Perea invitó a descubrir el amor redentor de Dios por los hombres.

“El hilo conductor de esta Semana Santa es el Amor de Dios a los hombres, tanto amó Dios al mundo que nos dio a su propio Hijo para que podamos llegar a la gloria eterna”, subrayó.

Martínez enfatizó que “el triduo pascual que celebraremos esta semana, explica y da sentido final a nuestra historia, porque todo cobra sentido en la Redención”.

El Obispo llamó a meditar sobre la Cruz de Cristo como signo de la resurrección y expresó que “la Pasión de Cristo es el precio que pagó Jesús para redimirnos de nuestros pecados”.

“Pidamos al Señor la gracia de tomar conciencia y de que recordemos la malicia y el desorden de nuestro pecados; la barbaridad y el suicidio de nuestro pecado: que una creatura se revele contra Dios es un desorden en sí mismo, lleno de fealdad e ingratitud”, remarcó.

Monseñor pidió que “recuperemos el valor de la verdadera conversión, vivir el arrepentimiento pero con el amor de Dios siempre presente como telón de fondo”.

El prelado explicó que “el dolor solo no basta, hagamos el propósito de no pecar más, de mirar para adelante porque Dios dio la vida por nuestros pecados. Dejarse ahorcar por el remordimiento es dudar de que Jesucristo, y su sangre derramada son suficientes para perdonar nuestros pecados. El arrepentimiento y el perdón tienen como telón de fondo el gran amor de Dios que nos impulsan a la penitencia y a las obras de caridad”, destacó Monseñor Martínez Perea.

Asimismo, el obispo propuso meditar sobre el rechazo a Cristo que se pone de manifiesto en su Pasión y cómo eso se actualiza en esta sociedad.

“Meditemos si Dios molesta en nuestras vidas o si viene a mi vida para darle orden y hacerme feliz, para abrirme las puertas de la bienaventuranza eterna”, exhortó el prelado. “Jesucristo hoy viene a la sociedad, y lo hacemos padecer en el orden social. El príncipe de este mundo, es enemigo de Dios y representa el rechazo de Dios en nuestra sociedad”, manifestó el obispo.

También propuso reflexionar si a veces ocupamos el lugar de Pedro, en el episodio de la negación. “Nosotros como cristianos también repetimos esa traición por miedo al rechazo de la sociedad, y os dejamos arrastrar por tantos males como la droga o el aborto”.

El obispo animó a los fieles a que “tengamos la fortaleza de la Virgen Santísima, que acompañó a Jesús hasta el final, no lo abandonó. Si nos reafirmamos en el amor a Dios, descubrimos el desorden del pecado, y amando la verdad y el orden, queremos ser fieles”, concluyó.

Fuente y foto: Obispado de San Luis

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