Especialistas de delitos complejos investigan dos nuevos casos de ciberextorsión en la provincia de San Luis, según informaron fuentes judiciales.
Este delito tiene como antecedente la muerte de un joven en el sur de la provincia, a fines de mayo de 2022, cuando se quitó la vida al verse acorralado por la extorsión virtual.
Ahora, la mecánica de acoso se dio en el norte provincial, donde el fiscal adjunto Héctor Jesús Andina, junto a personal de la Comisaría Distrito 36ª, de la localidad de Luján, investigan una denuncia que radicó un hombre por ciberextorsión en esa sede policial.
Los investigadores afirman que ya es el segundo caso que reciben en la zona norte de la provincia, ya que en la localidad de Quines, a 20 kilómetros de Luján, otro hombre fue víctima de la misma metodología, pero hizo la denuncia en comisaría luego de haber cedido al pago que se le exigía.
En el caso del vecino de Lujan y según consta en su denuncia, durante las últimas semanas había entablado una conversación mediante la red social Facebook con una supuesta joven que rápidamente se ganó su confianza y el diálogo continuó en WhatsApp.
Esto generó un intercambio de datos personales que incluyó imágenes íntimas que finalmente fueron denunciadas por el presunto progenitor de la joven que comenzó a amenazarlo con denunciarlo a la Justicia.
Luego, un policía y un abogado aparecieron en la escena y, supuestamente, notificaron a la víctima que lo acusarían por el delito de grooming.
La extorsión consistió en el pedido de un pago de 10.000 pesos con los que la víctima no contaba, por lo que fueron bajando la exigencia para terminar amenazando con difundir el material fotográfico.
El Departamento de Delitos Complejos del Poder Judicial realizó un análisis del perfil de la persona acusada y de la Cuenta Virtual Uniforme (CVU) que le habían transmitido a la víctima para que realice el depósito y una fuente judicial informó que se está tras los pasos de una persona oriunda de la provincia Buenos Aires.
En el caso de Quines, el denunciante llegó a la Justicia tras haber pagado, porque los extorsionadores continuaban con el acoso virtual en busca de más dinero. (Télam)

