El feriado extralargo por Semana Santa muestra un importante movimiento turístico en los principales centros de la provincia, pero con notoriedad se observa una retracción en el consumo, por ejemplo, en materia gastronómica, y un incremento de quienes optan por pasear en carpas o casillas rodantes.
El escenario de crisis económica no frena a los turistas, pero es evidente que hacen el llamado “turismo gasolero” y hay un cambio de hábitos.
Los campings de la provincia son una opción económica para salir. Esta alternativa en San Luis muestra durante el fin de semana extralargo una alta ocupación y la mayoría de los visitantes se quedan hasta el domingo según señalaron desde algunas administraciones de esos espacios.
El ajustar los presupuestos encuentra razón en los altos costos de hospedaje y para comer. Un almuerzo o cena en un restaurante para una familia tipo oscila entre los 10 mil y 8 mil pesos. “Entre pagar ese dinero y llenar el tanque de nafta elegimos el combustibles para viajar, conocer y disfrutar. Comemos algo al aire libre que llevamos de casa o asamos o preparamos”, comentó una turista que hoy recorría Potrero de los Funes.
Los visitantes también aprovechan al máximo todas las actividades gratuitas que ofrece la Secretaría de Turismo de San Luis como espectáculos o visitas guiadas.
En cuanto a la ocupación, hasta este viernes y según respondieron a Punto Aparte algunos cabañeros y responsables de hostería u hoteles, ronda el 75%.
