En la ciudad capital y en distintas localidades de San Luis, avanza un delito que cuando se consuma afecta a miles de personas. Se trata del robo de cables, en especial de teléfono y fibra óptica.
“Estamos desbordados de reclamos en San Luis de usuarios que se quedaron sin servicio porque en las líneas cercanas a sus domicilios se robaron cables. Es un fenómeno que no va a parar en lo inmediato y por eso la compañía está reemplazando tecnología y de ahora en más ofrecemos teléfonos tipo inalámbricos, que no dependan de conectividad con cables de red”, aseguraron a Punto Aparte desde la empresa Movistar.
Este ilícito está estrechamente relacionado con el material del que están hechos esos cables: cobre, un metal que cotiza en alza en el mercado.
Los números impactan, porque por kilo de cobre se llega a pagar hasta $1.300 en el país.
Según indicaron especialistas, en 100 metros de cable de unos 2.34 mm se puede llegar a obtener más de 2.5 kilogramos de cobre.
Para graficar, si roban el tendido de una cuadra, el ladrón con ese sólo “hilo” podría estar embolsando más de $3.000.
Desde la fuerza de seguridad puntana admiten que este es un delito de los que generan más daños, tanto por la cantidad de damnificados como por el perjuicio que produce ya que deja sin servicios básicos y elementales a miles de usuarios de teléfono, internet y también electricidad.
Foto: Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Provincia
