Anoche el joven Camilo Tallione recibió un disparo de un fusil calibre 30.6 y murió casi de manera instantánea en un campo ubicado a unos 30 kilómetros de la localidad de Buena Esperanza, en el sur puntano.
Tallione estaba cazando jabalíes junto a unos amigos en la estancia “El Moro”. Uno de sus compañeros de caza lo confundió con uno de esos animales porque divisó un bulto en la oscuridad y abrió fuego.
El proyectil impactó en el joven Tallione y por la gravedad de la herida falleció en el mismo lugar de la tragedia.
El subcomisario Carim Asad, responsable de la Comisaría 19ª de Buena Esperanza, dijo en declaraciones a El Diario que cuando el oficial inspector Jonathan Cabeitú llegó al campo, encontró una ambulancia en el lugar donde el personal médico le informó que se había constatado la muerte de Tallione.
El funcionario policial detalló que los cuatro jóvenes se bajaron en la tranquera de “Los Moros” y que tres de ellos “se separan para guiar a la piara (chanchos) y el restante se queda atrás de una loma esperando”.
Según el relato de subcomisario, quien accionó el gatillo al observar un bulto y sin saber que uno de los tres jóvenes se había quedado atrás, efectúa un disparo con el fusil y escucha que desde la oscuridad Tallione vocifera `me pegaste, me pegaste´”.
El joven herido caminó unos metros en dirección al tirador y se desvaneció sin vida.
