No todas las empresas de transporte de larga distancia levantaron las medidas de fuerza de la semana pasada.
Hay compañías como las de Adesmar y el Rápido que siguen sin prestar el servicio.
En San Luis, los que debían viajar a Córdoba o Buenos Aires fueron reprogramados en otras empresas, que están desbordadas y ponen cualquier unidad en la ruta.
Por supuesto que ningún organismo de contralor está verificando esta situación y cientos de pasajeros varados debieron aceptar los cambios en silencio.
