La demanda de combustibles registró en mayo último una caída interanual de hasta 20%, principalmente en el interior del país, y se registró así la caída más importante de los últimos seis años.
La presidenta de la Federación de Expendedores de Combustibles de la Argentina, Rosario Sica, reconoció: “se está vendiendo mucha menos nafta”.
“En la Capital Federal se siente menos, pero en el interior, mucho más. No digo muy lejos, a 60 kilómetros de la ciudad ya se siente”, sostuvo la dirigente, según publicó este viernes un matutino porteño.
Sica estimó que en las bocas de expendio de capital y alrededores la menor demanda es de alrededor del 6%, pero en las provincias -donde el combustible es más caro, excepto en la Patagonia- puede superar el 20%.
