Es porque la Justicia responsabilizó a los profesionales que atendieron a la madre de pasar por alto el resultado positivo del test de HIV y no advertir a ésta que no amantara a su hija
Fuentes judiciales indicaron esta mañana que la Sala Primera del tribunal responsabilizó a los profesionales que atendieron a la parturienta de no haber realizado las prácticas necesarias para evitar el contagio ya que se “pasó por alto el resultado positivo del test de HIV que se le había realizado, sin ordenar la realización de nuevos estudios».
Cuando la mujer dio a luz a la pequeña «no se le advirtió que no debía amamantar a la niña» y recién dos días después “se ordenó la realización de un nuevo estudio de HIV, concluyendo -los realizados con posterioridad- su condición y la de su hija menor de edad de positivas en el mismo”.
Si bien «aún cuando no se ha podido determinar en qué momento se produjo la transmisión vertical del virus, la lleva a considerar que el contagio fue el resultado de una serie de omisiones incurridas con mayor probabilidad durante el parto y el amamantamiento», sostuvo la Cámara.
En ese sentido el fallo del Tribunal apuntó que las presuntas omisiones de los profesionales en el acabado cumplimiento de los protocolos establecidos «contribuyeron en privarla de contar con todos los medios y herramientas disponibles que hubieran podido evitarlo”.
