Científica de la UNSL asegura que el “compromiso personal de higiene” ayudará a detener la ola de contagios de coronavirus

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 La doctora Sara Satorres, científica, miembro del Área de Microbiología e Inmunología de la Facultad de Química, Bioquímica y Farmacia (FQByF) de la Universidad Nacional de San Luis, disertó sobre coronavirus y se centró principalmente en las bases científicas y la prevención a emplear para evitar los contagios y disminuir los casos.

Ante un auditorio colmado, sostuvo como importante el compromiso personal de higiene, prevención y vigilancia activa para la detección temprana de casos.

Satorres explicó que el coronavirus pertenece a la familia Coronaviridae y que tiene cuatro géneros: alfa, beta, gamma y delta.

«El virus actual pertenece al género beta (…) Estos virus son altamente patogénicos. Están en las vías respiratorias altas pero también tiene la capacidad de diseminarse a las vías respiratorias bajas y producir enfermedades como la neumonía», dijo la experta quien expresó que es muy importante informar debido a la alerta que hay por su aparición.

En su disertación Satorres sostuvo que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) todos los países deben estar preparados para la contención, la vigilancia activa, la detección temprana, el aislamiento, el manejo de los casos, el seguimiento de los contagios y la prevención de la propagación.

A fines de enero de 2020 la OMS estableció una emergencia sanitaria internacional y actualmente ha admitido que el coronavirus tiene potencial de pandemia. «La OMS alerta el riesgo de propagación de la enfermedad en todo el mundo y las personas no tiene inmunidad contra él. Por más de que nosotros nos vacunemos nuestro sistema inmune no está preparado para este virus, no tenemos una inmunidad específica para poder revertir cuando entra este virus, sin embargo se puede prevenir», dijo.

La científica hizo una reseña histórica sobre dos coronavirus patogénicos de caracterización zoonótica que ya que se conocen. Uno apareció en el año 2002 en China y los casos ocurrieron en 29 países de Asia, Europa y América del Norte. El mismo presentó una tasa de letalidad de 9,6%.

El otro coronavirus fue detectado en Arabia Saudita en el año 2012, y circuló en 27 países de África del Norte, Europa, Asia y América del Norte. En este caso se notificó entre un 30 a un 35% la letalidad. «Se presume también que el reservorio natural es el murciélago», dijo Satorres.

Con estos datos la científica pudo contextualizar el surgimiento del virus actual y explicó que el total de casos confirmados en el mundo superan los 95 mil, con alrededor de más de 3 mil casos de mortalidad. Actualmente se notifica más de un 7% de letalidad y ha llegado a 86 países en el mundo con casos confirmados. Los tres (3) países más complicados son China, República de Corea e Italia.

«Los primeros casos son de diciembre de 2019. Se piensa que se produjo en un mercado mayorista de animales vivos de mariscos y pescados. Prontamente empieza la aparición de casos en otros países y rápidamente se conoció que la enfermedad se produce entre personas y comienza el alerta por todas las Organizaciones de la Salud sobre los riesgos y propagación. En enero se hace público el genoma completo de este coronavirus y se muestra que está dentro del subgénero SARS–CoV dentro de los betacoronavirus», explicó Satorres.

La experta también mostró una gráfica, obtenida del Centro Chino para el Control y Prevención de Enfermedades donde se hace referencia a la tasa de mortalidad en general y detalla los grupos de riesgo. «Siempre remitiéndonos a China que es el lugar con mayor número de casos», dijo. Entre 0 a 9 años 0%, 10 y 39 años 0,2%; hasta los 49 años 0,4%, 50 años 1,3%, de 60 a 69 años 3,6%, de 70 a 79 años 8% y más de 80 años 15% de mortalidad.

«Todavía está todo en estudio en cuanto a protocolos y vacunas (…) Nosotros vamos a informar hasta donde sabemos, hasta donde vayamos conociendo y probablemente algunas de estas respuestas que damos pronto cambien, porque constantemente las investigaciones van arrojando nuevas informaciones», aclaró.

Satorres también explicó que esta enfermedad se produce por una transmisión zoonótica, es decir de un animal a un humano, aunque dijo que todavía no se da certeza de qué animal se trata. «Aún no está científicamente identificado», añadió. «Nos tiene que quedar claro que la mayoría de los casos, el 80% son leves o moderados. Hay un 20% que puede presentar un cuadro de mayor gravedad», agregó.

¿Cómo se propaga?

En la disertación quedó claro que el virus se propaga por transmisión aérea, bocas respiratorias, tos, estornudos, difusión de persona a persona y también por el tocar distintas superficies.

«Por eso es importante lavarnos bien las manos, hacer la cuarentena necesaria, al estornudar cubrirnos la boca y evitar llevarnos las manos a los ojos, boca y nariz. También es importante el usos de desinfectantes, alcohol en gel, lavandina, pañuelos descartables, entre otros (…) Este virus parece propagarse de una manera bastante fácil y sostenible (…) Debemos continuar fortaleciendo la vigilancia, aplicando medidas apropiadas para evitar la propagación y concientizar sobre las medidas de prevención», concluyó Satorres.

Fuente Prensa UNSL

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