Diputada Siley y la ley de teletrabajo: “Es una demanda social, una enorme cantidad de trabajadores piden que se regule”

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La Comisión de Legislación Laboral de la Cámara de Diputados buscará emitir este miércoles dictamen del proyecto que regula el teletrabajo, tras escuchar ayer la opinión de empresarios, sindicalistas y abogados que expusieron ante ese cuerpo sobre esa modalidad, que se incrementó en los últimos meses para mitigar contagios en el marco de la pandemia del coronavirus.

Al iniciar la tercera reunión de la comisión, que se desarrolló por videoconferencia, la presidenta de ese cuerpo Vanesa Siley, anticipó que la intención es volver a convocar mañana a los diputados “para abordar ahí el dictamen del tema” que reúna los 18 proyectos presentados por diferentes bloques.

“Es una demanda social, una enorme cantidad de trabajadores que están pidiendo que se regule el teletrabajo y es responsabilidad de los dirigentes, de las dirigentas”, dar una respuesta, aseveró la diputada nacional, al comenzar la reunión en la que expusieron representantes de asociaciones de empresarios, sindicalistas y abogados laboralistas.

El predictamen consensuado, que los diputados buscarán firmar el miércoles, garantiza los derechos laborales del trabajo y los equipara con aquellos que lo hacen en forma presencial, el carácter voluntario de esa modalidad de trabajo así como la posibilidad de poder revertirlo, el derecho a la desconexión y a la intimidad del domicilio.

En ese contexto desde la Unión Industrial Argentina (UIA), Carolina Castro, prosecretaria del comité ejecutivo de esa entidad, sostuvo que “el trabajo remoto no es un fin en sí mismo, es de alguna manera la consecuencia de haber adoptado una serie de tecnologías para la producción de bienes y servicios”.

“Hay muchas empresas que están muy por debajo del potencial de utilización de esta modalidad y eso tiene que ver con el problema que tenemos para digitalizar nuestra economía”, aseveró Castro.

Por su parte, el vicepresidente segundo de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Ricardo Diab, consideró que “el teletrabajo debe ser regulado, pero dentro de una mirada equilibrada entre el empleado y el empleador” y afirmó: “Para nosotros es importante la defensa del sector pymes”.

Para el vicepresidente de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme), Julián Moreno, “es importante la formalidad de los trabajadores”, al afirmar que “el objetivo es que esta modalidad no derive en la precariedad laboral”.

En tanto, y en la segunda parte de la reunión, expusieron abogados laboralistas y sindicalistas que coincidieron en destacar la importancia de regular la desconexión laboral.

En ese sentido, la ex coordinadora de programa de Teletrabajo del Ministerio de Trabajo hasta 2016, Viviana Díaz, advirtió que esa modalidad laboral “es trabajo remoto forzado porque este virus nos ha empujado a la virtualización masiva”.

Asimismo, el ex diputado nacional, Héctor Recalde, quien actualmente se desempeña como asesor de YPF, destacó la relevancia del teletrabajo, aunque advirtió: “Siempre que se resguarde la intimidad y la jornada de trabajo del trabajador para que no haya una autoexplotación en relación a la cantidad de horas de trabajo”.

Desde Fatpren, Carla Gaudensi, afirmó que “el teletrabajo no es una actividad en sí misma, ni un beneficio, sino una modalidad” y, entre las problemáticas que trajo este tipo de trabajo, mencionó “la jornada laboral, transferencia de costos, pérdida de privacidad, enfermedades, alto estrés”, así como que “intensificó la desigualdad y la precarización de las mujeres”.

Gaudensi destacó que ante esta situación, se debería establecer el “pago de los servicios a cargo del empleador” o bien proveer las herramientas o bono especial” para los trabajadores que desarrollan sus tareas bajo esta modalidad.

La semana pasada hubo otras dos reuniones de la Comisión para avanzar en el dictamen, que incluyeron la presencia del ministro de Trabajo de la Nación, Claudio Moroni, quien destacó la existencia de “un consenso muy cercano para obtener lo más rápido posible una regulación necesaria” para el teletrabajo.

En síntesis, qué dice el proyecto

El proyecto de ley que regula el trabajo a distancia, denominado teletrabajo, iguala garantías con respecto a los empleados presenciales y suma los derechos a la desconexión y a la posibilidad de revertir esa forma de trabajo, entre otras cuestiones.

Los puntos centrales del borrador, establece que el objetivo es fijar “los presupuestos legales mínimos para la regulación de la modalidad de teletrabajo en aquellas actividades que, por su naturaleza y características, lo permitan y lo acuerden en negociaciones colectivas”.

Las regulaciones específicas de esta modalidad de trabajo “se determinarán para cada actividad mediante la negociación colectiva respetando los principios de orden público establecidos en esta ley”, dice la iniciativa.

También establece que las personas que trabajen contratadas bajo esta modalidad gozarán de los mismos derechos y obligaciones que las personas que trabajan bajo la modalidad presencial.

La remuneración -además- “será la correspondiente al convenio colectivo de trabajo, no pudiendo ser inferior, en su caso, a la que percibía o percibiría bajo la modalidad presencial”.

También, el proyecto determina que la jornada de trabajo deberá ser pactada previamente por escrito en el contrato de trabajo, de conformidad con los límites legales y convencionales, tanto en lo que respecta a las tareas desarrolladas fuera de línea, como aquellas que se realizan en línea.

Con respecto al derecho a la desconexión señala que “la persona que trabaja bajo la modalidad de teletrabajo tendrá derecho a no ser contactado y a desconectarse de los dispositivos digitales y/o tecnologías de la información y comunicación fuera de su jornada laboral y durante los períodos de licencias”.

Establece que quienes tengan a cargo menores, con discapacidad o adultos mayores tendrán derecho a pautar horarios” compatibles con las tareas de cuidado” y que cualquier represalia por este motivo será considerado “discriminatorio”.

La modalidad de trabajo a distancia “debe ser voluntaria por consentimiento escrito y puede ser revertida con una notificación por el trabajador”, que podría regresar así al trabajo presencial.

Además, el borrador dice que el empleador deberá proporcionar el equipamiento -hardware y software-, las herramientas de trabajo y el soporte necesario para el desempeño de las tareas, así como asumir los costos de instalación, mantenimiento, reparación y los gastos de conectividad y consumos de servicios.

Otro punto clave es que se garantizan los “derechos colectivos” de los trabajadores e igual representación sindical a la del conjunto de las personas que trabajan en forma presencial.

En cuanto a la higiene y seguridad laboral, la autoridad de aplicación dictará las normas con la participación de la representación sindical, con el objetivo de brindar una protección adecuada a quienes trabajen bajo la modalidad laboral del teletrabajo y se incluirá esta modalidad dentro del lista de las ART.

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