“Disculpen, pero lamentablemente nos ordenaron que no recibamos reclamos por falta de agua”. Esa fue la respuesta de un operador del 0800 6666 751 de la Municipalidad de San Luis, un número que lo promocionan para la “atención, ayuda y contención de los vecinos”.
La repuesta es tan irrespetuosa como el hecho de que más de la mitad de la ciudad capital está sin agua por otra supuesta reparación de una avería.
La gestión del intendente Sergio Tamayo había informado el lunes de esta semana que el jueves 11 a las 8:00 de la mañana iban a cortar el agua para arreglar un caño a la altura del Barrio Tibiletti.
Sin embargo mintieron porque la interrupción se produjo en la tarde noche del miércoles, con lo cual todas las previsiones no sirvieron de nada. En ese mismo comunicado aseguraron que el suministro se empezaría a normalizar en la noche del jueves o primeras horas de la mañana del viernes. Nada de eso ocurrió y los vecinos están en sus hogares sin elemento vital.
Los barrios afectados son los que están ubicados en las zonas oeste y sur de capital. El otro drama para padecen estos sectores es la falta de presión. Muchas veces durante el día los tanques no llegan a cargarse porque el agua no sube.
Al menos en el tema de este servicio puntual, la administración Tamayo es deficitaria.
