Por qué con pocas cuadras diferencia dos espacios verdes y de esparcimiento lucen completamente diferentes. Qué influye, ¿la atención puesta por la Municipalidad? O ¿la actitud de los vecinos frente a esos sectores públicos y comunes a todos?
Hay casos testigo que grafican y pintan de cuerpo entero esta realidad.
La Plaza del Carmen ubicada sobre la Avenida Sarmiento es por estos días puesta en valor con obras de reparación en bancos, veredas y luminarias. También se han incorporado nuevos juegos infantiles con pisos flexibles y se recuperaron los aparatos para hacer ejercicios al aire libre.
Luce muy “coqueta” y es invitación para pasar un momento agradable allí.
La contracara: la plaza del Barrio Matías Mercado está completamente destruida y ese abandono la ha llevado a convertirse en un literal aguantadero de malvivientes que se juntan para emborracharse y drogarse.
Se hace imposible caminar ahí por la cantidad de vidrios rotos y otros elementos cortantes. Hasta jeringas.
Los vecinos han reclamado al Municipio, pero nunca se dio una respuesta definitiva.
Esa plaza, que debería ser un espacio de encuentro para la familias y los vecinos es un reducto peligroso.
