Tres noches de descontrol, fiestas clandestinas (y no tanto) en el Valle del Conlara

0

La situación que se planteó con las fiestas clandestinas (y no tanto) y juntadas en las últimas 72 horas en casi todos los pueblos del Valle del Conlara y lo que se conoce como la “Comarca del Comechingones” es muy grave porque, además de ser masivas, no respetaron una sola recomendación sanitaria para evitar contagios de coronavirus.

Todos y todas sin barbijos o tapabocas, compartiendo vasos o botellas, sin distancia social, bailando, cantando y abrazados, son las postales que los propios participantes de esos encuentros nocturnos postean en redes sociales o hacen circular por grupos de WhatsApp.

El mayor desborde o desobediencia a las disposiciones nacionales y provinciales en el marco del Distanciamiento Social, Preventivo y Obligatorio (DISPO) para evitar que la curva de infectados vuelva a crecer, se observaron en localidades como Villa Larca; en el Dique San Felipe; Dique Piscu Yaco; Tilisarao y campos ubicados entre esa localidad y Concarán y San Pablo.

Fueron tres noches descontroladas en términos sanitarios y los organizadores parecen haber desplegado esas fiestas con cierta impunidad.

La más visible de esas “celebraciones” fue la que se desarrolló el 25 de diciembre en Villa Larca, en el camping del “Chorro San Ignacio” donde más de 600 personas participaron de un “baile” a toda orquesta organizado por la Municipalidad de esa comuna en el marco de la apertura de la temporada de verano 2021.

Las imágenes son reveladoras. Todos y todas sin barbijos y por supuesto, como era un baile, todos y todas amontonados y amontonadas sin cuidar las distancias mínimas.

No se trató de una fiesta clandestina, porque se “hizo a la luz del día, ante los ojos de Dios” y con aval oficial. El intendente de Villa Larca, Marcelo Vílchez, valoró en redes sociales el “éxito de su convocatoria”, pero tamaña irresponsabilidad le valió una lluvia de críticas no sólo de puntanos indignados con ese acto, sino de todo el país.

Otros episodios de extremo descuido y peligro sanitario se observaron en Tilisarao. Allí hay unos cuatro bares, pero dos de ellos se manejaron por fuera de las disposiciones vigentes.

Uno de esos bares ubicado a una cuadra de la Plaza San Martín, y que inauguró hace pocas semanas, fue denunciado en la Comisaría local en las últimas tres noches por música fuerte, presencia de decenas de jóvenes dentro de un espacio muy reducido, sin tapabocas, y sin las mínimas medidas de higiene.

En ese “bar” o “Pub” se organizan fiestas hasta las 6:00 de la mañana cuando los comercios pueden hacerlo hasta las 2:00. Tampoco cumplen con los protocolos sanitarios de distanciamiento, alcohol en gel o lavandina. Lo que pasa allí es alarmante y nadie asume la responsabilidad.

De hecho vecinos de Tilisarao que denunciaron esas situaciones, confiaron a Punto Aparte que los policías de esa Comisaría les aseguraron que ellos “no podían hacer nada” porque era responsabilidad “absoluta del intendente” en referencia a Jorge Fernández, quien en las próximas horas renunciará a ese cargo para asumir como juez del Superior Tribunal de Justicia de la Provincia.

Este medio le consultó a una de las oficiales de guardia y la respuesta fue muy similar a la que le dio a quienes llamaron al 911 para reportar esos hechos: “No está a nuestro alcance, la culpa es de la Municipalidad”.

Punto Aparte entrevistó a otras autoridades policiales y todas coincidieron en que es competencia de la Policía ordenar el cierre de un local cuando, por ejemplo, está abierto fuera del horario permitido. “Es asunto de la Municipalidad, pero cuando la violación a las normas es flagrante, se debe proceder”, dijo la fuente.

Ese pub de San Martín y Belgrano cerró a las 5:50 de la mañana, no porque la Policía o la Municipalidad de Tilisarao lo hayan ordenado. Tan así fue lo insólito, que un móvil de la Comisaría fue dos veces, pero el agente no pudo imponer su autoridad.

En términos de clandestinidad, en las últimas dos noches se realizaron fiestas en al menos dos campos cercanos a San Pablo y Concarán. Fueron convocadas por redes sociales y a una de ellas asistió un reconocido DJ de la ciudad de San Luis.

Por supuesto que en ninguno de esos encuentros hubo cumplimiento de las normas sanitarias.

El cuadro de irresponsabilidad abre un enorme interrogante: Tanta desidia con la salud, ¿terminará en un rebrote de coronavirus?, los especialistas advierten que sí y que no se está lejos en el tiempo de poner en aprietos el buen estatus sanitario actual.

Por Punto Aparte

Share.